Adolescente británica queda sin poder caminar tras diagnóstico errado de ansiedad
Rubie Boyton, una joven de Ashford, Inglaterra, quedó sin poder caminar ni hablar después de que médicos atribuyeron sus convulsiones a ansiedad sin ordenar pruebas adicionales; en mayo de 2024 sufrió un paro cardíaco en un parque que le privó de oxígeno al cerebro durante aproximadamente 31 minutos. Estudios posteriores revelaron que padece taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica (CPVT), un trastorno genético raro del ritmo cardíaco.
El caso ilustra las consecuencias potencialmente irreversibles de no investigar síntomas cardíacos en adolescentes, especialmente cuando se descartan con diagnósticos conductuales sin pruebas complementarias. Boyton también fue diagnosticada posteriormente con distonía como secuela neurológica.
La CPVT es una condición genética poco común que puede provocar desmayos repentinos o paros cardíacos, particularmente difícil de detectar si no se realizan estudios específicos del ritmo cardíaco. El caso fue reportado por la revista People a partir del testimonio de la madre de Boyton, Kim Tucker.
El caso abre la conversación sobre errores de diagnóstico en jóvenes con enfermedades cardíacas raras y los riesgos de atribuir síntomas físicos a causas emocionales sin descartar primero condiciones orgánicas.