Puerto Rico lidera tasas de impago estudiantil y arriesga acceso a Beca Pell
El 31 % de los deudores de préstamos estudiantiles en Puerto Rico acumula más de nueve meses sin pagar, según datos hasta marzo de 2026 de la Oficina Federal de Ayuda Estudiantil, lo que convierte a la isla en la jurisdicción con la tasa más alta de morosidad en Estados Unidos. Catorce campus universitarios registran tasas de incumplimiento del 30 % o más en pagos con más de 90 días de atraso, lo que podría poner en riesgo su elegibilidad para la Beca Pell y los programas federales de préstamos.
Las instituciones universitarias que registren una tasa de incumplimiento por cohorte de 30 % o más durante tres años consecutivos pierden la elegibilidad para participar en el programa de Becas Pell y en el programa federal de préstamos, según el Federal Student Aid Handbook; unos 104,000 exalumnos puertorriqueños tienen préstamos en impago. Oficiales de asistencia económica de cinco universidades locales advirtieron al CPI que el impacto real en las tasas oficiales de incumplimiento se verá reflejado en los próximos informes, tras la reanudación de pagos en octubre de 2023.
La pausa federal de pagos durante la pandemia de COVID-19 mantuvo artificialmente bajas las tasas de incumplimiento —algunas en 0 %— en las universidades puertorriqueñas; el informe más reciente del Departamento de Educación federal, del año 2022, registró tasas inferiores al 10 %. A los efectos de la pospandemia se suman el aumento en el costo de vida, los recortes asociados a la Junta de Control Fiscal y los aranceles promovidos por la administración de Donald Trump, que oficiales universitarios describen como factores que afectan de manera desproporcionada a Puerto Rico.
Esta nota ilumina la intersección entre la crisis de asequibilidad en la educación superior, la dependencia estructural de Puerto Rico en fondos federales y las consecuencias concretas que la política fiscal y económica tiene sobre el acceso universitario en la isla.