Hermanos con distrofia muscular en Isabela buscan fondos para vehículo adaptado seguro
Jessica Ruiz Herrera, de 51 años, y su hermano Rolando Ruiz Herrera, de 47 años, residentes de Isabela y pacientes de Distrofia Muscular Espinal, han tenido que cancelar sus últimas ocho citas médicas en San Juan porque el vehículo adaptado con rampa que usan presenta fallas frecuentes y los ha dejado varados en la carretera. Ante la situación, iniciaron esfuerzos de recaudación de fondos para comprar un transporte seguro.
Ambos dependen de un medicamento que frena el progreso de su condición y que requiere visitas de seguimiento cada dos meses; la interrupción de esas citas por falta de transporte representa un riesgo directo al control de una enfermedad degenerativa.
La Distrofia Muscular Espinal es una condición progresiva que afecta la movilidad muscular; según Jessica, desde hace aproximadamente cuatro años existe un medicamento en el mercado que, sin curarla, detiene su avance, lo que hace indispensable el acceso continuo a especialistas concentrados en San Juan.
Este caso ilumina las brechas en accesibilidad y transporte adaptado para personas con discapacidad fuera del área metropolitana de Puerto Rico.