Expertos advierten que la sequía expone décadas de mala gestión del agua en Puerto Rico
En medio de la sequía activa de 2026, climatólogos, ecólogos y el Servicio Nacional de Meteorología advirtieron que Puerto Rico arrastra un déficit de precipitación de entre 8 y 15 pulgadas, agravado por el fenómeno de El Niño, y que algunas zonas podrían alcanzar la categoría D3 de sequía extrema en las próximas semanas.
Expertos señalan que hasta un 60 % del agua distribuida se pierde en el sistema de la AAA, y que el embalse Dos Bocas está 70 % lleno de sedimentos sin que se haya realizado dragado alguno; reducir las pérdidas al 17 % equivaldría a triplicar la producción diaria de Carraízo sin construir nuevos embalses.
Puerto Rico lleva más de tres décadas repitiendo el mismo ciclo de reacción ante sequías, con embalses diseñados bajo condiciones climáticas distintas a las actuales y un Plan Integral de Recursos de Agua que los expertos consideran desactualizado frente al cambio climático.
Esta nota ilumina el hilo de la vulnerabilidad estructural de la infraestructura crítica de Puerto Rico ante el cambio climático, donde la falta de planificación a largo plazo convierte fenómenos naturales en crisis socioeconómicas.