Estudio global confirma que arrecifes de coral aún pueden regenerarse pese a décadas de daño
La Red Mundial de Monitoreo de Arrecifes de Coral publicó el informe 'Estatus de los arrecifes de coral del mundo: 2025', el más amplio de la historia con 21,1 millones de observaciones en más de 36,000 localizaciones de 120 países, concluyendo que los arrecifes han perdido un 9,5% de su masa en las últimas cuatro décadas pero aún conservan capacidad de regeneración. El Caribe figura entre las regiones más afectadas, con una pérdida del 43,4% de coral duro vivo.
Los arrecifes aportan beneficios ambientales valorados en 9,9 billones de dólares anuales, protegen a 5,3 millones de personas de la energía de las olas y sostienen la subsistencia de cerca de mil millones de personas en el mundo; su deterioro en el Caribe representa una amenaza directa para costas puertorriqueñas. El informe advierte que la frecuencia creciente de blanqueamientos masivos reduce las ventanas de recuperación del ecosistema.
El Caribe y Florida experimentaron olas de calor récord entre 2023 y 2024 que intensificaron los blanqueamientos; el autor principal del informe, el doctor Manuel González Rivero, señala un 'patrón de escalera de degradación' acelerado desde los eventos masivos de 2010. Entre 2017 y 2019, tras un gran blanqueamiento global, la superficie de coral duro vivo repuntó un 6%, evidenciando que la recuperación es posible si hay tiempo suficiente entre episodios térmicos.
Puerto Rico, cuyas costas dependen de arrecifes de coral para protección litoral, turismo y pesca, está directamente dentro de la región caribeña identificada como una de las más degradadas del planeta.