La Fortaleza defiende gestión de González mientras 20,000 abonados siguen sin agua
El 7 de junio, el secretario de Asuntos Públicos Jean Peña Payano afirmó que la gobernadora Jenniffer González Colón convocó el sábado una reunión con ejecutivos de la AAA y activó la Guardia Nacional mediante orden ejecutiva para distribuir agua, luego de que fallas en la planta La Plata y una reducción del Superacueducto dejaran a más de 40,000 abonados sin servicio; para el domingo, unos 20,000 seguían afectados. Para agilizar la distribución, La Fortaleza también anunció el uso de tres camiones de la industria lechera —con capacidad de 5,600 galones cada uno— para abastecer las oficinas de manejo de emergencias de Bayamón y Guaynabo.
La crisis, que llegó a afectar a más de 40,000 abonados del área metropolitana y municipios del norte, ha obligado a alcaldes a repartir agua en camiones cisterna y ha impactado comercios, instalaciones turísticas y el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín; el senador Héctor Joaquín Sánchez Álvarez anunció que llevará el asunto ante la Comisión Total del Senado el 17 de junio. La presión política sobre el gobierno central se intensifica ante la falta de una explicación clara y consistente por parte de la AAA.
Las comunidades del norte acumulan interrupciones prolongadas atribuidas, entre otros factores, a la falla de bombas en la planta La Plata; La Fortaleza aludió a décadas sin inversión en infraestructura, aunque señaló que la gobernadora ha comprometido más de $7,000 millones en infraestructura crítica. La alcaldesa de Loíza, Julia Nazario, indicó que en sus nueve años al frente del municipio nunca había enfrentado una situación similar.
Esta nota ilumina el hilo persistente de la fragilidad de la infraestructura de agua en Puerto Rico y la capacidad —o incapacidad— de la AAA para garantizar un servicio confiable en zonas de alta densidad poblacional y valor económico.