Senado retoma atención a contaminación en terrenos de antigua CORCO en Peñuelas
Una resolución del Senado propone retomar el examen legislativo de la contaminación en los terrenos de la antigua Commonwealth Oil Refining Company (CORCO) y Puerto Rico Olefins en Peñuelas, donde la EPA identificó benceno, tolueno, dioxinas y metales pesados como arsénico, cadmio y cromo en el suelo y el agua subterránea.
La comunidad de Tallaboa, contigua al predio, lleva décadas expuesta a esos contaminantes; el cierre del complejo también eliminó más de 1,000 empleos y dejó las estructuras abandonadas sin remediación completa.
Entre las décadas de 1950 y 1970, CORCO operó uno de los complejos petroquímicos más grandes del mundo, con capacidad de refinar 161,000 barriles de petróleo al día; tras su cierre, el sitio quedó registrado como zona contaminada con residuos catalíticos y sustancias químicas enterradas.
Esta nota ilumina el hilo persistente entre el legado industrial del sur de Puerto Rico, la desigualdad ambiental en comunidades pobres y la lentitud del Estado en atender pasivos tóxicos heredados.