Alcaldesas de Loíza y Canóvanas esperan saber si habrá racionamiento de agua
El 22 de junio de 2026, las alcaldesas Julia Nazario, de Loíza, y Lornna Soto, de Canóvanas, aguardaban una reunión con la AAA para conocer si se implementará un plan formal de racionamiento de agua en sus municipios. Nazario señaló que Loíza estuvo sin agua desde el jueves —salvo Piñones, abastecida por el Supertubo— y exigió que cualquier racionamiento no recaiga únicamente sobre su pueblo.
La posibilidad de un racionamiento formal añade una nueva fase a la crisis hídrica que ya superaba los diez días para miles de familias en el este metropolitano, y sugiere que la AAA reconoce que el sistema no puede garantizar suministro continuo a corto plazo.
La crisis arrancó el 12 de junio con una primera avería en el Superacueducto; le siguieron tres roturas adicionales, incluyendo una línea de 48 pulgadas en Bayamón cuya reparación concluyó el 19 de junio, aunque la recuperación del servicio ha avanzado de forma gradual sin alcanzar a todos los municipios afectados.
La extensión de la crisis hacia un posible racionamiento planificado ilustra cómo la fragilidad estructural de la AAA convierte averías puntuales en emergencias prolongadas que alteran la vida cotidiana de comunidades enteras.