Planificador advierte que reforma de permisos agrava vulnerabilidad ante desastres
El planificador y geógrafo Marcos Quiñones Otero publicó un análisis argumentando que la reforma de permisos en discusión en Puerto Rico —caracterizada por desregulación y agilización— constituye un factor estructural de lo que los especialistas llaman 'desastre lento', al reducir controles en áreas ambientalmente sensibles justo antes de la temporada de huracanes. El autor sostiene que estas decisiones acumuladas aumentan la exposición al riesgo en lugar de reducirla.
Con la temporada de huracanes de 2026 próxima a comenzar, los cambios al sistema de permisos podrían ampliar la construcción en zonas de alto riesgo sin el análisis requerido, dejando comunidades y infraestructura más expuestas a eventos extremos cuyos costos —económicos y socioambientales— superarían los beneficios de la agilización administrativa.
Puerto Rico ha procesado múltiples crisis consecutivas —los huracanes Irma y María, la secuencia sísmica del sur y la pandemia de COVID-19— que expusieron vulnerabilidades preexistentes atribuidas a decisiones de política pública y prácticas de uso de suelo. Quiñones Otero propone alinear el sistema de permisos con instrumentos como el Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático (P-MARCC) y los planes de uso de suelos.
Esta nota ilumina la tensión estructural entre el modelo de desarrollo económico acelerado y la gestión de riesgos ambientales, un hilo persistente en la política pública puertorriqueña desde los desastres recientes.