Mujeres autistas en Puerto Rico reclaman diagnósticos más precisos y servicios en la adultez
La psicóloga clínica Ismarie Soto Infante y Sharimar Núñez Hernández, fundadora del Grupo de Empoderamiento de Mujeres Autistas (GEMA), denunciaron que las pruebas diagnósticas del trastorno del espectro autista están basadas en comportamientos masculinos, lo que resulta en diagnósticos tardíos o erróneos en mujeres. El 30 de mayo se celebrará el primer Simposio de Mujeres Autistas en Puerto Rico y el Caribe.
El desfase diagnóstico lleva a que mujeres con TEA sean tratadas durante años por ansiedad, depresión u otros trastornos incorrectos, y la ausencia de servicios especializados en la adultez deja a esta población sin apoyo estructural después de los 18 años.
El enmascaramiento —mecanismo por el cual las mujeres imitan conductas sociales para disimular rasgos autistas— ha dificultado históricamente su identificación temprana; la literatura científica sobre autismo ha priorizado estudios en varones, sesgando las herramientas de evaluación como el ADos-2 y el AQ-10.
Esta nota ilumina cómo los vacíos en investigación médica y en política pública de salud mental afectan de forma desproporcionada a poblaciones subrepresentadas en Puerto Rico.