La muerte de Julio Lozada, niño puertorriqueño, transformó la seguridad pública en Hartford
Casi cinco décadas después del colapso de un garaje que mató a Julio Lozada, un niño puertorriqueño de 12 años en Hartford, Connecticut, su hermana revive los hechos y las fallas institucionales que rodearon la tragedia.
El caso impulsó cambios en la seguridad pública de Hartford y sirve como testimonio de cómo la negligencia institucional afectó desproporcionadamente a comunidades puertorriqueñas en la diáspora.
La historia ocurrió hace aproximadamente cinco décadas en Hartford, Connecticut, ciudad con una de las concentraciones más altas de puertorriqueños en el noreste de Estados Unidos, donde las condiciones de vivienda e infraestructura en vecindarios de bajos ingresos eran objeto de críticas recurrentes.
Esta historia ilumina el hilo de la diáspora puertorriqueña y su relación histórica con el abandono institucional fuera de la isla.