JSF extiende fondos a AFI y otras dependencias pero advierte que son las últimas prórrogas
La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) autorizó a varias entidades de gobierno, incluyendo la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI), usar fondos aprobados en años fiscales anteriores pero no desembolsados, entre ellos $93.7 millones para mejoras en residenciales y proyectos en el Cuartel de Ballajá, el Centro Comprensivo del Cáncer y el Hospital Correccional. El director ejecutivo de la JSF, Robert Mujica, advirtió en carta que extensiones adicionales más allá del 30 de junio de 2027 no serán consideradas a menos que se demuestre progreso significativo.
La advertencia de la JSF establece un ultimátum concreto para dependencias que han acumulado fondos sin ejecutar: o demuestran avance medible antes de junio de 2027 o pierden acceso a esos recursos, lo que podría detener proyectos de infraestructura pública y de salud ya comprometidos.
El proyecto del Cuartel de Ballajá —con significado cultural e histórico— no ha iniciado construcción porque la subasta original no fue exitosa; esa circunstancia específica motivó la extensión, pero la JSF dejó claro que no habrá más prórrogas automáticas para ninguna dependencia.
Esta nota ilumina el hilo más amplio de la tensión entre la JSF y las agencias de gobierno sobre la capacidad ejecutora del estado: cuánto dinero aprobado queda sin gastar, por qué, y qué consecuencias fiscales tiene esa parálisis.