Dueños del Jet Set irán a juicio por homicidio involuntario; víctimas piden calificación más grave
El 15 de junio de 2026, el juez Raymundo Mejía envió a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, dueños de la discoteca Jet Set de Santo Domingo, bajo la figura de homicidio involuntario por el colapso del 8 de abril de 2025 que mató a 236 personas e hirió a 180 más. El magistrado rechazó la petición de los querellantes de agravar los cargos a homicidio voluntario y ordenó la inmovilización de bienes de los imputados por hasta quinientos millones de pesos dominicanos (unos 8,3 millones de dólares).
La calificación jurídica determinará el alcance de la pena que podrían enfrentar los propietarios; el Movimiento Justicia Jet Set, que agrupa a sobrevivientes y familiares, consideró el fallo insuficiente y argumentó que el homicidio voluntario con dolo eventual no requiere intención directa de matar sino conciencia de un riesgo grave y evitable.
El techo de la discoteca colapsó durante una presentación del merenguero dominicano Rubby Pérez, quien murió en el siniestro junto a otras figuras públicas, entre ellas el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel. Según el Ministerio Público, Jet Set operó durante años con negligencia sistemática en el mantenimiento estructural de sus instalaciones.
El caso plantea hasta dónde llega la responsabilidad penal de propietarios de locales de entretenimiento cuando hay evidencia de deterioro conocido, una pregunta relevante en toda la región del Caribe.