JSF exige a la AEE evidencia del avance del contrato de 400 MW temporeros en Aguirre
En una carta fechada el 16 de julio de 2026, la Junta de Supervisión Fiscal requirió a la Autoridad de Energía Eléctrica y a la Oficina de Compras de Terceros información detallada sobre el avance del contrato para instalar 400 megavatios de generación temporera en la Central Aguirre, señalando que ya habían transcurrido 36 días desde el inicio del contrato y que varios informes de cumplimiento debían haberse presentado. La JSF también pidió aclaraciones sobre posibles cambios en el consorcio integrado por Power Expectations, LLC, Enchanted Rock y Reyes Contractor, LLC, reportados esta semana por El Nuevo Día.
El contrato, valorado con una garantía de cumplimiento equivalente al 100% de la fase de construcción —estimada en aproximadamente $1,180 millones— tiene una fecha proyectada de operación comercial del 7 de noviembre de 2026, y cualquier retraso o cambio en el consorcio sin aprobación previa de la JSF podría comprometer ese plazo. El proyecto es central para atender el déficit de generación identificado por el Negociado de Energía y reforzar la confiabilidad del sistema eléctrico.
La JSF autorizó el contrato el 2 de junio de 2026 bajo condiciones estrictas que incluyeron un cronograma con penalidades por retrasos, garantías de cumplimiento reforzadas y la obligación de usar gas natural licuado como combustible principal. El Zar de Energía, Josué Colón, negó que los cambios reportados en el consorcio representaran un retraso en el proyecto.
Esta nota ilumina el hilo de la supervisión fiscal sobre los contratos de energía y la capacidad institucional del gobierno para exigir cumplimiento en proyectos de infraestructura crítica.