Jóvenes puertorriqueños impulsan movimiento de independencia desde la diáspora
El grupo Juventud Unida por la Independencia (JUPI), fundado en 2024, ha ganado visibilidad al conectar la lucha por la soberanía de Puerto Rico con el desplazamiento que enfrentan comunidades puertorriqueñas en el exterior, incluyendo una manifestación el 21 de abril de 2025 en Manhattan contra el proyecto hotelero Esencia en Cabo Rojo. El movimiento ha cobrado fuerza entre jóvenes de la diáspora que señalan la respuesta federal al huracán María en 2017, la gentrificación y el deterioro de la red eléctrica como detonantes.
Una encuesta de El Nuevo Día en 2024 mostró por primera vez que el apoyo al estatus de soberanía empató con el de estadidad en un 44% cada uno; además, en las elecciones gubernamentales de 2024 el partido independentista obtuvo el 30.7% de los votos, más del doble que en 2020 cuando recibió el 13.5%. Según la Administración de Información de Energía de EE. UU., entre 2021 y 2024 los residentes de Puerto Rico perdieron electricidad un promedio de 27 horas al año bajo LUMA.
Puerto Rico pasó a control estadounidense en 1898 y adquirió estatus de Estado Libre Asociado en 1952; sus residentes tienen ciudadanía estadounidense pero no pueden votar en elecciones presidenciales ni tienen representación en el Senado federal. El movimiento independentista tiene raíces en el Grito de Lares de 1868, pero investigadores atribuyen al fracaso en la respuesta federal tras el huracán María —que dejó 2,975 muertes según el conteo oficial y hasta 255,000 residentes que migraron al continente en los dos años siguientes— el resurgimiento reciente del interés en la soberanía.
Esta nota ilumina el hilo de cómo la crisis de infraestructura, el desplazamiento y la relación colonial de Puerto Rico con Estados Unidos están redefiniendo la identidad política de una nueva generación puertorriqueña dentro y fuera del archipiélago.