Guerra EE. UU.-Irán dispara precios del petróleo con efectos en cadena para consumidores
El economista José Caraballo Cueto advierte que el alza en el precio del petróleo, impulsada por la guerra que EE. UU. inició en febrero de 2026 contra Irán, comenzará a reflejarse en una amplia gama de productos y servicios más allá de la gasolina una vez se agoten los inventarios existentes. Según el experto, los niveles inflacionarios en 2026 ya superan los del año anterior.
Los consumidores en Puerto Rico enfrentan una presión de precios en doble vía: el alza del mercado internacional del petróleo y los impuestos locales como la Crudita y los aranceles federales, que suman cerca de $300 millones en recaudos adicionales al gobierno sin alivio directo al bolsillo. Caraballo Cueto estima que los precios de gasolina no regresarán a niveles preguerra en al menos seis meses.
La Ley Núm. 1 de 2015, conocida como la Crudita, impone un impuesto a las importadoras de petróleo que encarece el combustible por encima de los precios del mercado internacional; este mecanismo, junto con los aranceles de la administración Trump, ha incrementado los recaudos del Estado sin que se hayan reducido impuestos al consumo como el IVU.
Este episodio ilumina cómo los conflictos geopolíticos internacionales se traducen en cargas concretas sobre el costo de vida en Puerto Rico, amplificadas por una estructura fiscal que prioriza el recaudo sobre el alivio al consumidor.