González Colón veta proyecto que reconocía la Lengua de Señas Puertorriqueña como lengua oficial
La gobernadora Jenniffer González Colón impuso un veto de bolsillo al PS 898, que reconocería la Lengua de Señas Puertorriqueña (LSP) como lengua natural de la comunidad sorda, establecería política pública sobre sus derechos lingüísticos y mandataría un censo para cuantificar esa población por primera vez. El proyecto era de la autoría del senador Ángel Toledo López.
El veto llegó sin explicaciones ni reuniones con la comunidad impactada, según denunciaron miembros de Sordos Unidos de Puerto Rico, una organización que ha señalado que las personas sordas quedaron aisladas de las comunicaciones de emergencia durante los huracanes Irma y María en 2017.
La comunidad sorda puertorriqueña lleva años impulsando el reconocimiento oficial de la LSP; la presidenta de Sordos Unidos, Yolanda Rodríguez Fraticelli, señaló que países con mayores limitaciones económicas, como República Dominicana, ya aprobaron legislación equivalente para su lengua de señas.
Esta nota ilumina el hilo de los derechos lingüísticos y de accesibilidad de comunidades históricamente marginadas en Puerto Rico, y la relación entre el ejecutivo y las minorías que dependen de política pública para participar en la vida cívica.