Estudio vincula calor extremo con hasta 47% más muertes en Puerto Rico
Una investigación publicada en The Journal of Climate Change and Health encontró que la mortalidad no accidental en Puerto Rico aumentó entre 23% y 47% durante los días de mayor estrés térmico, según datos de muertes ocurridas entre 2015 y 2020 en las áreas metropolitanas de San Juan, Ponce y Mayagüez. Esta semana, la senadora Ada Álvarez Conde presentó la Resolución Conjunta del Senado 200 para que el calor extremo pueda ser reconocido como causal de muerte en los certificados de defunción.
El estudio analizó 79,495 muertes no accidentales y encontró asociación consistente entre episodios de calor extremo y fallecimientos por enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y respiratorias; los investigadores advierten que las cifras actuales están subestimadas, pues solo 28 de 187 salas de emergencia reportan datos al sistema de vigilancia.
El doctor Pablo Méndez Lázaro, del Departamento de Salud Ambiental del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR y autor principal del estudio, señala que los hallazgos son consistentes con investigaciones internacionales; el Departamento de Salud opera un Sistema de Vigilancia Sindrómica desde 2021, que en las semanas epidemiológicas 1 a 51 de 2025 identificó 503 visitas a salas de emergencia relacionadas con calor.
Esta nota ilumina el hilo del impacto del cambio climático en la salud pública de Puerto Rico, donde la infraestructura de datos y la preparación clínica aún no están a la altura de un fenómeno que ya cobra vidas.