Estudio internacional vincula crisis de sequía en Puerto Rico al cambio climático
Un estudio de World Weather Attribution publicado el 28 de agosto de 2026 determinó que las precipitaciones al inicio de la temporada de lluvias se han reducido un 9% en Puerto Rico y un 6% en Jamaica, tendencia atribuida a las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la acción humana. Los científicos advierten que en un escenario de calentamiento de 2.8 °C las lluvias en todo el Caribe podrían disminuir aproximadamente un 10% adicional.
La isla ya registra una caída de probabilidades de precipitaciones del 40% frente al clima preindustrial, lo que aumenta el riesgo de sequías recurrentes y, según el estudio, exige invertir en infraestructura de adaptación. El Departamento de Agricultura federal declaró desastre por sequía en 26 municipios, y el Monitor de Sequía de Estados Unidos registra que el 44% de la Isla enfrenta sequía extrema.
La gobernadora Jenniffer González Colón declaró estado de emergencia por la crisis del agua aproximadamente un mes antes de la publicación del estudio. Las sequías más comparables ocurrieron en 1994 y 2015; la de 2015 fue la primera vez que el Monitor de Sequía de Estados Unidos clasificó condiciones de sequía extrema en Puerto Rico.
Esta nota ilumina el hilo de cómo la infraestructura hídrica envejecida y la crisis climática global se combinan para amenazar el acceso al agua en Puerto Rico de forma estructural y creciente.