Estudio identifica 'caída abrupta' de beneficios como freno a la movilidad económica en Puerto Rico
Un estudio del Instituto del Desarrollo de la Juventud señala que el diseño de ciertos programas de asistencia pública genera una 'caída abrupta de beneficios': cuando una familia aumenta sus ingresos, pierde ayudas por un monto mayor al ingreso ganado, lo que desincentiva el trabajo y perpetúa la pobreza.
Con el 40% de la población puertorriqueña por debajo del umbral de pobreza, este efecto estructural limita la movilidad económica de miles de familias que dependen de programas de alimentos, salud y vivienda.
Aunque la mayoría de los programas de asistencia social en Puerto Rico son financiados y determinados federalmente, el gobierno estatal conserva cierta flexibilidad en su diseño; otras jurisdicciones de Estados Unidos ya han adoptado medidas legislativas y administrativas para mitigar este fenómeno.
Esta nota ilumina el hilo estructural de la pobreza en Puerto Rico y la capacidad —o falta de ella— del gobierno local para reformar los sistemas de asistencia pública dentro de los márgenes que permite el gobierno federal.