Estudio del NBER halla que prohibir celulares en escuelas no mejora rendimiento académico de inmediato
Un estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), conducido por investigadores de las universidades de Stanford, Pensilvania, Michigan y Duke, analizó más de 43,000 escuelas de nivel intermedio y superior en Estados Unidos y concluyó que las prohibiciones de celulares no tuvieron impacto inmediato significativo en desempeño académico, asistencia ni atención en clases. La investigación sí documentó una reducción del 80 % en el uso del dispositivo, aunque acompañada de un aumento inicial en incidentes disciplinarios y un deterioro temporal en el bienestar estudiantil.
Los hallazgos cuestionan la efectividad a corto plazo de una política que varios estados y países —incluido Puerto Rico— han debatido o adoptado como solución rápida a problemas de atención y rendimiento escolar. Un segundo estudio del NBER enfocado en Florida sí encontró mejoras en asistencia y puntuaciones en pruebas al cabo del segundo año, lo que sugiere que los beneficios, si se dan, tardan años en materializarse.
Florida fue el primer estado en adoptar la restricción de celulares en escuelas, y su experiencia fue estudiada por separado por David Figlio y Umut Özek en una investigación publicada en 2025 con una muestra de más de 130,000 estudiantes. El debate sobre celulares en escuelas ha ganado fuerza en años recientes en múltiples jurisdicciones, impulsado por preocupaciones sobre salud mental adolescente y distracción en el salón.
Esta investigación ilumina el hilo más amplio sobre política educativa basada en evidencia: cuándo las intervenciones populares en las escuelas producen los resultados prometidos, y en qué plazos.