Estudiantes de Villalba convierten salón abandonado en museo de historia puertorriqueña
Estudiantes de décimo y duodécimo grado de la Escuela Superior Lysander Borrero Terry, en Villalba, inauguraron el Museo de la Puertorriqueñidad en un salón que había sido abandonado por una plaga de comején, dedicándolo al artista ponceño Antonio 'Toño' Martorell Cardona.
El museo preserva de forma permanente artículos del Desfile de la Puertorriqueñidad —tradición de 23 años en Villalba— y amplía el alcance educativo más allá del currículo formal.
Durante 23 años, alumnos de la escuela han participado en el Desfile de la Puertorriqueñidad por las calles de Villalba; el museo surge como extensión permanente de esa tradición, liderado por la estudiante Kahyla Rodríguez en roles de curadora, guía y diseñadora de exposiciones.
Ilumina cómo comunidades escolares en municipios pequeños generan infraestructura cultural propia ante la falta de recursos institucionales.