EE.UU. termina periodo de gracia: empresas con vínculos en Cuba enfrentan sanciones federales
El 5 de junio de 2026 venció el plazo que la administración de Donald Trump otorgó a empresas extranjeras para romper lazos con Cuba, tras decretar el 1 de mayo medidas contra entidades que operen en sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros en la isla. Un día antes, el Departamento del Tesoro sancionó al presidente Miguel Díaz-Canel, varios familiares suyos, a un hijo de Raúl Castro, al Ministerio de las Fuerzas Armadas y a los Comités de Defensa de la Revolución.
Las empresas que no hayan cortado vínculos con el gobierno cubano o su conglomerado militar Gaesa quedan expuestas al bloqueo de activos en Estados Unidos, sanciones económicas y prohibición de entrada al territorio estadounidense para sus ejecutivos y empleados.
Las nuevas medidas se suman al embargo de crudo que Trump reimposó tras la captura de Nicolás Maduro y a la acusación penal contra Raúl Castro por el derribo de avionetas del exilio cubanoestadounidense en 1996, como parte de una campaña sostenida de presión económica y diplomática sobre La Habana.
Cuba y su relación con Estados Unidos inciden directamente en la diáspora caribeña, las redes comerciales y los debates de política exterior que afectan a Puerto Rico y a la comunidad puertorriqueña en la Florida.