División interna del PNP enfrenta a Rivera Schatz y la gobernadora González
Un columnista de El Nuevo Día describe una división abierta dentro del Partido Nuevo Progresista, protagonizada por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y la gobernadora Jenniffer González, año y medio después de que el partido arrasara en las elecciones.
La ruptura entre las dos figuras más importantes del PNP amenaza la estabilidad del partido que controla el gobierno de Puerto Rico, sin que se identifique un mediador capaz de contener la escalada.
El PNP obtuvo una victoria amplia en las elecciones más recientes, pero la nota señala que una sucesión de controversias y acusaciones entre los dos bandos ha erosionado esa posición dominante en poco tiempo.
Esta disputa ilumina la tensión estructural entre las ramas ejecutiva y legislativa cuando ambas pertenecen al mismo partido, un patrón recurrente en la política puertorriqueña.