Diez años después de Pulse, familiares exigen transparencia sobre memorial en Orlando
Al acercarse el décimo aniversario del ataque a la discoteca Pulse del 12 de junio de 2016, sobrevivientes y familiares de víctimas denuncian falta de transparencia financiera en el proceso de construcción del memorial que supervisa la Ciudad de Orlando. El 5 de marzo de 2026, la Ciudad presentó un nuevo diseño con un presupuesto de cerca de $12.5 millones, pero no ha entregado contratos ni desglose completo de gastos al Centro de Periodismo Investigativo (CPI).
En la masacre murieron 49 personas, al menos 23 de origen puertorriqueño, y las familias organizadas bajo Pulse Families and Survivors for Justice se oponen a que el memorial incluya elementos de tipo turístico como una galería de artefactos y un pabellón de visitantes. Miembros del propio Comité Asesor sobre el Memorial confirmaron al CPI que la Ciudad tampoco les ha dado acceso a información financiera del proyecto.
La onePulse Foundation, organización sin fines de lucro que originalmente tenía la responsabilidad del memorial —con un costo proyectado de $45 millones—, se disolvió en 2023 en medio de señalamientos por presunto mal uso de fondos y conflictos de interés, lo que obligó a la Ciudad de Orlando a asumir el proyecto directamente y comisionar nuevos diseñadores privados.
Esta historia ilumina el hilo de la diáspora puertorriqueña y su intersección con tragedias nacionales, así como la lucha de comunidades latinas por accountability institucional en el trato a sus muertos y sobrevivientes.