Cruceros baten récords en el Caribe pero las islas capturan menos gasto
Una investigación del Centro de Periodismo Investigativo y The BVI Beacon documentó que, aunque los cruceros llevaron 35.5 millones de pasajeros al Caribe en 2025 —casi 17% más que en 2019—, comerciantes, operadores turísticos y economistas advierten que una porción creciente del gasto de los visitantes queda en manos de las líneas navieras antes de llegar a las comunidades locales.
Las islas absorben congestión, daño ambiental y presión sobre infraestructura mientras las compañías de cruceros amplían comisiones por excursiones, ventas a bordo y acuerdos con vendedores aprobados; un estudio citado en la investigación estimó que las líneas retenían cerca del 60% del precio de las excursiones vendidas a bordo.
La industria moderna de cruceros creció de medio millón de pasajeros mundiales en 1970 a 37.3 millones en 2025, según la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros; investigadores llevan décadas señalando que los acuerdos entre gobiernos caribeños y navieras favorecen a la industria, pero el fenómeno se ha acentuado con la construcción de megacruceros y la expansión de itinerarios.
Esta nota ilumina el hilo de cómo el Caribe —incluido Puerto Rico— negocia su soberanía económica frente a industrias globales que aprovechan la dependencia turística de las islas.