Comerciantes de lavanderías y restaurantes absorben pérdidas por crisis de agua en Puerto Rico
La amenaza de racionamiento de agua potable por sequía y las averías recientes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) han puesto en aprietos a negocios que dependen del servicio, como lavanderías, car wash y restaurantes, obligándolos a operar en pérdida, cerrar temporalmente o subir precios.
Algunos negocios generan entre $600 y $700 diarios, pero gastan una cantidad similar en cisternas privadas que no alcanzan para cubrir un día completo de operaciones, eliminando cualquier margen de ganancia.
Los comerciantes describen la crisis del agua como un escenario análogo al de los apagones eléctricos, y señalan que la acumulación de requisitos regulatorios y costos operativos ya limitaba su capacidad de crecer antes de esta emergencia.
Esta nota ilumina el hilo de la fragilidad de la infraestructura pública —agua y energía— como obstáculo estructural para la economía de pequeñas y medianas empresas en Puerto Rico.