Avería en Superacueducto podría interrumpir agua a más de 100,000 abonados en ocho municipios
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) advirtió en la noche del jueves que una avería en una línea de 72 pulgadas del Superacueducto obligará a cerrar la tubería para trabajar en seco, lo que podría afectar a más de 100,000 abonados con intermitencias o interrupciones completas del servicio. Los municipios bajo aviso incluyen San Juan, Bayamón, Guaynabo, Loíza, Caguas, Gurabo, Juncos y Aguas Buenas.
La crisis coincide con una ola de calor, presencia de polvo del Sahara y condiciones de sequía, agravando el impacto sobre los residentes; al mismo tiempo, el Senado busca frenar la facturación mientras La Fortaleza defiende sus medidas administrativas sobre el agua.
Puerto Rico ha enfrentado interrupciones recurrentes en el servicio de agua potable, en parte ligadas al deterioro de infraestructura envejecida y a la capacidad operacional de la AAA; la respuesta ejecutiva mediante decretos de precios y créditos es una herramienta que el gobierno ha utilizado en crisis de servicios anteriores.
Esta nota ilumina el hilo de la fragilidad persistente de la infraestructura de servicios esenciales en Puerto Rico y la tensión entre los poderes ejecutivo y legislativo sobre cómo proteger a los consumidores.