Alzas en aluminio y flete ya presionan costos en industria de bebidas en Puerto Rico
Alberto de la Cruz, presidente y CEO de CC1, confirmó que desde 2025 los precios del aluminio y de la resina plástica han aumentado —acelerados por aranceles y el conflicto en el Medio Oriente— y que esos incrementos ya se reflejan en los costos operacionales de la industria de bebidas. Por ahora, manufactureros y distribuidores han absorbido parte del impacto, pero advierten que el consumidor podría eventualmente notarlo.
El empaque representa entre el 20% y el 40% del costo total de producción de una bebida, según De la Cruz, lo que hace que alzas sostenidas en aluminio, resina y transporte marítimo y terrestre tengan potencial de traducirse en precios más altos en góndolas y menús para todos los consumidores, independientemente del tamaño de la empresa productora.
Los aumentos en insumos comenzaron con la imposición de aranceles federales al aluminio importado y se agudizaron con las tensiones en el Medio Oriente, que han elevado el costo del petróleo y, con él, el flete. La cadena de distribución suele actuar como amortiguador temporal, pero esa capacidad tiene límites cuando las presiones se prolongan.
Esta nota ilumina cómo las decisiones de política comercial federal y los conflictos geopolíticos se traducen en presiones de costo concretas para la economía cotidiana de Puerto Rico, una isla dependiente de importaciones para casi todos sus insumos industriales.